www.economistas.es – 21/09/2018

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En el esquema de tributación del IRPF ha de distinguirse entre la base imponible general y la base del ahorro. Dentro de la primera se incorporan, básicamente, los rendimientos del trabajo, del capital mobiliario, como son los dividendos e intereses, los procedentes del capital inmobiliario, entre otros los percibidos de los arrendamientos de pisos y locales comerciales, los derivados del ejercicio de una actividad empresarial o profesional, así como los premios sujetos y no exentos de tributación. Los rendimientos obtenidos, previa acumulación, se someten a una escala progresiva de gravamen, en donde el tipo máximo que se está discutiendo llegaría al 52%, cuando el importe total de las rentas, del ejercicio, supere el umbral de 140.000 euros.

IRPF

María Jesús Montero, ministra de Hacienda. EXPANSION

Al parecer, también es intención del Gobierno, incrementar la recaudación tributaria mediante un alza del tipo máximo aplicable a los rendimientos del ahorro, por ejemplo las ganancias obtenidas por la venta de un piso o de unas acciones, actualmente en el 23%, que pasaría a ser del 30%, en el supuesto de aquellos contribuyentes cuyas rentas totales, esto es tanto las que forman parte de la base general como de la del ahorro, superen los 140.000 euros. El referido tipo del 30% se aplicaría a las ganancias superiores a 50.000 euros. Veremos cómo evoluciona la pretendida reforma, ya que las cosas no son como empiezan, sino como finalizan.